ARREBATOS… Al alma de Manuel García Rato Ahmed M. Mgara

ARREBATOS…Al alma de Manuel García RatoAhmed M. Mgara (Marruecos). Por haber nacido cerca de las olas de la mar que te baña siento orgullo, por haber oído el rugir de las olas marinas de tu mar de Río Martín repicar tu nombre siento orgullo. Por ser de ti, Tetuán del alma, siento orgullo. Por respirar el aire de los pocos pinos que aún abrazan el sol en el Dersa siento orgullo.

CONFESIONES MOULAY AHMED EL GAMOUN

CONFESIONES
MOULAY AHMED EL GAMOUN (MARRUECOS)
Eructó.
Una fina sonrisa se esbozo en sus labios, mientras iba llenado el crucigrama de un periódico. Recordó la reacción violenta de su maestro de francés cuando oía aquella erupción del estomago:”Couchon!” y se ponía rojo como un remolacha.

INVITACIÓN

INVITACIÓN
Mustapha Busfeha García (Marruecos, España)
Trabaron lazos de amistad con familias larachenses musulmanas y judías que al cerciorarse de que aquellos frailes no venían a hacer proselitismo sino a predicar con las obras haciendo el bien por doquier, se apresuraban a invitarles a sus casas, sabiendo por demás que no comían sino de las limosnas que recibían de los cristianos y a veces empleaban ese dinero para socorrer a otros más necesitados. Por demás, los larachenses consideraban un honor el recibir en sus moradas a personajes que gozaban del respeto y la protección personal del sultán.

INICIO

Aquel primer día de Rabi´ al Awal del 897 de la Hégira no sería un día cualquiera para Abdallah Ibn Omar Al Araichi; poco antes del alba, su amada Amina colmaba sus anhelos dando a luz a su primer hijo. Aunque largo, el parto transcurría con toda normalidad si bien para Abdallah aquél fue un tiempo eterno en el que no cesaba de bajar y subir a la segunda planta de la casa donde se paseaba nerviosamente ante la puerta de la alcoba.

HAMMAN

HAMMAN
Mustapha Busfeha García (Marruecos, España)
Después de la oración del Dhor, (una de las cinco preceptivas y que se reza después del mediodía), los invitados fueron llegando a la casa. A pesar de los deseos de las mujeres, tanto Sidi Omar como sus hijos se negaron rotundamente a que se tocara música o se bailaran zambras,-“no están los tiempos para demostrar alegría”-decía Sidi Omar-; a lo más las mujeres solo tuvieron la autorización para emitir los” yuyuis” tradicionales seguidos de alabanzas y evocaciones de carácter místico.

BORGES Y ÉL

BORGES Y ÉL
(Mohamed El Morabet / Marruecos-España)
Él a menudo me interpela. Desde que escribí Borges, él y yo lo hace de una forma que me desquicia. «Yo no soy para nada como me has pintado», me dice. «Pero si es ficción. No hace falta que te pongas así», respondo sin mucho éxito. En realidad, algo de verdad había, aunque me apetecía sacarle de sus casillas. Él es quien manda y eso no lo puedo evitar. Él es el público cuando estoy solo.

BORGES, ÉL Y YO

BORGES, ÉL Y YO
(Mohamed El Morabet / Marruecos-España)
Él es callado, introvertido, y a menudo busca el silencio. Yo, soy así, me excita exhibirme en público y ponerle en aprietos. A él le encanta refugiarse en la tenue luz de una lámpara encendida. Adora escribir sentado y dudar del secreto de las palabras. Yo, le persuado de sus falsas incertidumbres, mientras las leo tumbado. Yo me emborracho y él sufre mis resacas. Soy extrovertido y a veces se lo hago saber. Mi ironía le desquicia y se ensimisma cada vez que cuento un chisto malo. Soy un experto en gracias absurdas.

ALICETI, LA FUGITIVA DEL SOL

ALICETI, LA FUGITIVA DEL SOL (Fragmento)
Mohamed Doggui (Túnez)
(Barcelona, Plataforma Editorial, 2013), pp. 43-46
El temor de Selemani y Elicana de que algún percance viniera a empañar su felicidad matrimonial no resultó infundado, ya que así ocurrió. Apenas transcurrieron tres meses, recibieron la triste nueva de la muerte de la madre de ella. Fue hallada muerta en uno de los tramos de la escalera del edificio donde vivía. Estaba tirada sobre los peldaños con el osito Tao-Tao bien agarrado.

MAMADÚ Y LOS VERBOS ESPAÑOLES

MAMADÚ Y LOS VERBOS ESPAÑOLES (Fragmento)
Mohamed Doggui (Túnez)
(Cádiz, Fundación Dos Orillas, 2010), pp. 25-27
En la sala de espera del hospital, Puri estaba sentada junto a Suleyman en un banco de madera verde. Tenía las piernas cruzadas y la cabeza agachada. Estaba absorta en la lectura de una revista del corazón que había comprado en uno de los quioscos del aeropuerto de Barajas, antes de coger el avión para volver a Mali, vía Casablanca. Había estado diez días de vacaciones en Madrid para visitar a su familia y su novio Miguel a los que echaba mucho de menos.

CONFESIONES Karima Toufali (España/Marruecos)

CONFESIONES. Karima Toufali (España/Marruecos)
Tengo que confesar, no sé hacia dónde me lleva la vida… Probablemente me observa con aparente disimulo y, sin esfuerzo alguno, se sirve de mi despiste para seducir a mi consternado pasar.