Estructura narrativa de El Diablo de Yudis de Ahmed Daoudi

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CONGRESO “LA FRONTERA LÍQUIDA”

Córdoba, 25-26 noviembre de 2019

Comunicación por Abderrahmane Belaaichi

Universidad Ibn Zohr – Agadir (Marruecos)

En El diablo de Yudís[1] se narra la vida del propio narrador-protagonista desde la infancia hasta la vejez. Las acciones se desencadenan cuando, al mediodía de un domingo, un viejo cano, de sesenta y tantos años, se pone a contar, en la famosa plaza de Buylúd de Fez donde se instala ya definitivamente de juglar (hlaiqí), al corro que consigue formar a su alrededor, el cuento del diablo y de los Defensores. Durante las pausas que marca, ora para pedir dinero al público ora para ahuyentar las permanentes y agobiantes persecuciones de la policía, se dedica a la remembranza soliloquiada y monologada del curso de su vida y del trayecto que tiene que recorrer para llegar a donde ahora está.

En este relato, dice Mohamed Chakor: “se trata de la vida de un hombre sin nombre, de un personaje que sufre el peso de la ley en todas partes y se pregunta de vez en cuando por qué  la existencia se sitúa fuera de las legalidades de este mundo[2].

La primera lectura de la novela deja patente que en ella conviven, alternándose, dos relatos completamente distintos e independientes el uno del otro, tanto desde el punto de vista de la historia narrada como desde el punto de vista de los personajes o incluso del espacio y del tiempo. En efecto, en el primer relato, que denominaremos el relato del cuento, se narra la historia de una isla ficticia, Yudis, que pide la  ayuda del continente Burwilash, también ficticio,  para luchar contra el diablo que amenaza la vida de sus habitantes. Las acciones tienen lugar en un tiempo remoto, y no se ha hecho nunca ninguna referencia ni al tiempo real humano ni a un eventual relación entre este relato y el segundo, el relato del recuerdo. En este, al contrario, todo remite a la realidad marroquí: acciones (vida de un marroquí -narrador en primera persona), espacio (Marruecos – Bercán, Fez, Tánger –  y España); tiempo (alusión a los motines del 14 de diciembre de 1994 en Fez)[3].

Relato del cuento: En términos semióticos este relato se compone de una sola secuencia[4], integrada por una triada de funciones: inicial, media y final.

  1. Situación inicial. Deseo de perseguir al diablo, haciendo recurso a los servicios de los Defensores por la larga experiencia que tienen en este dominio.
  2. El proceso de la persecución. Son los medios puestos a disposición de los defensores para localizar y acabar con el diablo en la isla.
  3. Resultado de la persecución logrado. El diablo está localizado y rechazado de la isla.

Relato del recuerdo: La persecución dominante en el primer relato vuelve a apoderarse del segundo, pero esta vez con mucho dramatismo, por el peso y el impacto negativos que ejerce sobre la vida del narrador-protagonista. Está puesta en marcha a través de cuatro transformaciones sucesivas, que pondremos de realce por medio de cuatro secuencias que favorecerán, además, la reconstrucción de la fragmentada vida del protagonista a lo largo del relato. La coherencia y la solidaridad se perciben por el paso  lógico y progresivo de un microrrelato a otro; de modo que la situación que resulta de una transformación se constituye en la nueva situación sobre la que reacciona y se basa la transformación siguiente. Señalemos, de paso, que las situaciones inicial y final de las cuatro secuencias son idénticas – por lo menos formalmente – a pesar de sutiles matices, que se notarán en su tiempo, dictados por los cambios espacio-temporales[5] registrados en cada una de ellas.

  • Secuencia de Bercán.
    • Deseo del protagonista de mejorar su situación económica, a causa de la pobreza, la monotonía y las condiciones climatológicas intransigentes en su pueblo cerca de Bercán.
    • Proceso de la mejora. Se traslada a Bercán para medrar.
    • El resultado de tal proceso es negativo por las pocas oportunidades de medrar que ofrece Bercán.

  • Secuencia de Fez/obrero.
    • Deseo – empeño – del protagonista de mejorar su situación socio-económica trasladándose a Fez
    • El proceso de la mejora parece, desde el principio prometedor por estar colocado en una fábrica de textil.
    • Fracaso de la persecución del objeto de la mejora. Decepción por la paga baja y luego reducida,  y por el aumento de las exigencias de la vida con la llegada de los niños. 

  • Secuencia de la emigración.
    •  Esta situación inicial parte del fracaso plasmado en la situación final de la secuencia precedente. Se persigue otra vez el deseo del protagonista  de mejora su situación socio-económica.
    • Proceso de la mejora probando dos veces la emigración clandestina.
    • Deseo no logrado. La primera tentativa de transfretar hacia el suelo español, por medio de una patera, no abrazó  éxito.  la segunda vez consigue pisar el suelo español pero fue detenido, inmediatamente expatriado y luego encarcelado en Tánger.

  • Secuencia de Buylúd/Fez.
    • Deseo de sustentar a la familia, después de salir de la cárcel y volver a Fez.
    • Proceso del mantenimiento de la familia, haciendo de vendedor ambulante y luego de cuentacuentos en la famosa Plaza de Buylúd.
    • Resultado negativo del proceso. Es expulsado de la plaza tras decidir restaurarla.

Al cabo de este breve y muy  sinterizado examen de la estructura narrativa de los dos relatos que conforman la novela El diablo de Yudis de Mohamed Daoudi, formulamos las observaciones siguientes:

  • Los dos relatos están articulados en torno a tres situaciones: inicial, que abre un proceso; (inter)media, que expresa este mismo proceso; y final, que lo cierra positiva o negativamente. Ello confiere a los dos relatos una estructura afín, coherente y bien elaborada de parte del autor/narrador.
  • A nivel temático, ambos son relatos de la persecución, desarrollada a través de dos narraciones opuestas: reacción colectiva de los yudiscos contra el diablo que amenaza la paz y la estabilidad en que yace su isla; y reacción individual y solitaria del protagonista contra el fantasma de la miseria que lo acompaña desde la niñez, abortando, cada vez, sus sueños de querer llevar una vida agradable y honesta.
  • A nivel actancial,  se registra, en los dos relatos, una disyunción actancial, desde la situación inicial, que termina en el primero con la conjunción del sujeto con su objeto, cumpliendo así su programa narrativo, por poseer el saber-hacer y el poder-hacer, modalidades que el sujeto/protagonista del segundo no adquiere y, consecuentemente, sigue manteniendo con su objeto la misma relación de disyunción que caracteriza las situaciones iniciales de las cuatro secuencias que configuran el relato del recuerdo.
  • El relato del cuento funciona dentro del relato del recuerdo y se puede integrar en la situación media de la Secuencia de Buylúd. El papel que le es asignado estriba, fundamentalmente, en poner de realce cómo está ganando – sobreviviendo – el protagonista su vida después del largo y penoso trayecto, que, en cada etapa, culmina con un fracaso. Desde esta óptica, la estructura final, en función del deseo capital del protagonista, se puede transcribir, con una transformación general integrada por unas transformaciones jerarquizadas, del modo siguiente:
Situación inicialSituación mediaSituación final
Deseo de mejorar su vida (joven)Proceso de la mejora: Secuencia de BercánSecuencia de Fez/obreroSecuencia de emigración clandestinaSecuencia de Fez/Buylúd (1. Deseo de sobrevivir; 2. Proceso: vendedor ambulante/juglar – relator de cuentos; 3. Resultado negativo: expulsado de La plaza)Deseo no logrado (viejo)

[1] Daoudi, Ahmed, El diablo de Yudís, Madrid, VOSA SL, 1994.

[2] Chakor, Mohamed, “Ahmed Daoudi”, in Literatura marroquí en Lengua castellana, Madrid, Magalia, 1996, p. 282.

[3] Ibid., p. 282.

[4] Según C. Brémond, la secuencia es la unidad básica de la narración, consiste en una serie de postulados lógicos, basados en una articulación de macroestructuras narrativas básicas que, aplicadas a las acciones y a los acontecimientos realizados en unas coordinadas espacio-temporales, engendran el relato. Todo relato está constituido por una serie de partes muy características, unas unidades mayores (secuencias), integradas por una serie de unidades menores (funciones), Elementos para una semiótica del texto literario, VV.AA., Madrid, Cátedra, 1988, p. 122.

[5] Véase para la estructura temporal de la novela de A. Daoudi, Mohamed, Salhi “Continuidad y discontinuidad del relato o principio de la fragmentación en El diablo de Yudis”, in Escritura marroquí en lengua española, Facultad de Letras  Fez, nº 13, 1998, págs.. 53-60

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