Machado como ejemplo de penetración en el ámbito Oriental

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CONGRESO “LA FRONTERA LÍQUIDA”

Córdoba, 25-26 noviembre de 2019

Ponencia de Abdul Hadi Sadoun

Poeta y traductor

A finales de la tercera década del siglo XX, un universitario iraquí, becario del gobierno para estudiar en El Cairo, traducirá y publicará lo que se considera la primera obra literaria española vertida a la lengua árabe. Este libro es, ni más ni menos, que la obra maestra de todos los tiempos de la literatura en castellano, El Don Quijote de la Mancha. Esta traducción –la Biblioteca Nacional de Madrid conserva un ejemplar – no es más que unos fragmentos de la novela (en particular, sus primeros capítulos), que el traductor creó que son suficientes para dar una idea del mejor ejemplo narrativo español. Lo que puedo añadir de las escasas informaciones sobre esta publicación, que no es una traducción directa del español, ya que creemos que ha sido traducida desde el francés, una de las dos lenguas extranjeras dominantes antes como hoy en la zona árabe.

La experiencia de la primera traducción de El Quijote al árabe, nos lleva a contemplar dos puntos interesantes: El primero, que la lengua árabe es una de las primeras lenguas orientales que se interesó por las letras castellanas; y el segundo, que tiene relación directa con nuestro poeta mencionado Antonio Machado: de las muchas notas que puso el traductor iraquí, algunas sobre la literatura medieval, otras referidas a las letras modernas. Al mencionar los poetas modernos, sobre la experiencia poética de Antonio Machado, donde dice: “…y este poeta, aunque es desconocido en nuestras tierras y nunca ha sido traducido, se puede considerar el más cercano a los líricos árabes, especialmente a los románticos y aquellos poetas que cantan a la naturaleza y al hombre.” Y traduce un ejemplo sencillo de su poesía, pero bajo la exigencia del metro y las puras condiciones rítmicas de la poesía árabe clásica. Quién conoce el árabe clásico y su poesía, sabe que es muy difícil para él distinguir de qué poeta se trata, ya que el texto de Antonio Machado parece en su traducción de un poema árabe totalmente diferente del ejemplo poético machadiano.

De todos modos, esta traducción, no solamente es el primer intento de llevar la poesía de Machado a la lengua de Las mil y una noches, sino a las otras lenguas de la zona, y sabemos que está fechada en los finales de los cuarenta del S. XX. Además, según nuestro conocimiento, es el primer poeta español traducido al árabe, ya que las otras versiones vendrán a partir de la quinta década del siglo pasado, donde empezaron estudiosos y traductores marroquíes a llevar la literatura española al lector árabe. Sobre todo aquellos que vivieron en España o en las zonas marroquíes bajo el dominio español. Pero lo sorprendente es que en la mayoría de estas publicaciones no encontré nada significativo sobre Antonio Machado, solo simples menciones de su nombre al hablar de la Generación de 1898. Incluso en la Primera Antología de Poesía Española en árabe publicada en 1955, en Tetuán, de poetas del fin del siglo XIX y principios del XX, no hay ni siquiera una composición machadiana.

En la historia de la traducción de la literatura española al árabe, encontramos nombres menos influyentes poéticamente que Machado, pero allí están, traducidos y estudiados. Esto puede estar motivado porque aunque son nombres secundario sí aportan más que Machado sobre el tema árabe –andalusí, y esta es la razón lógica, si recordamos que los hispanistas de aquel tiempo se inclinaban a este tipo de investigaciones. Aunque este campo de estudios ha sido dominante entre ellos, podemos mencionar dos ejemplos de excelentes traductores como Al-Ahwani y Badawi, en sus respectivas versiones completas del Don Quijote, como ejemplos aislados del resto de los hispanistas.

   Hablar de las traducciones al árabe, tanto en cantidad como en calidad, nos lleva a principios del setenta del S. XX, ya que es la década de oro en cuanto a publicar libros de antologías de poetas o generaciones como la del 1898. A pesar de que estos libros ofrecen una muestra notable de la poesía de Machado, no podemos decir que él sea el nombre más presente. Autores como J.R. Jiménez, Lorca o Alberti, son quienes llevan la gran parte de estas traducciones. Paradigmas de lo dicho son las publicaciones realizadas por los mejores hispanistas de la primera escuela egipcia de traducción.  

   El interés del traductor árabe por la poesía española moderna empezó a despertar al otorgar el premio Nobel en 1956 a J.R.J, ya que tres años más tarde aparecen los primeros estudios y traducciones de la poesía del poeta de Moguer, en especial su libro Platero y Yo, y en más de una versión. Al mismo tiempo surgen varias traducciones de las generaciones de 1898 y 1927. Hasta entonces no podemos considerar a Antonio Machado un poeta conocido para el intelectual árabe. La escasa traducción de su obra, le aparta a un segundo o tercer puesto comparando con la de JRJ , Alberti o Lorca. Este último hasta los principios de la década de 1990 ha sido traducido en su totalidad al árabe. El singular interés por Lorca viene de lo que sabemos todos, su dramática muerte, que le convierte en un símbolo de la lucha contra la dictadura. La mayor parte de los traductores eran de izquierda o trabajaban para editoriales comunistas. El exiliado Alberti y el revolucionario Miguel Hernández, vienen en seguida detrás de Lorca para ser presentados al lector árabe, y por los mismos motivos de interés, aunque esto no les reste importancia como voces consagradas en la poesía mundial.

Aunque esto no significa que el lector árabe ignore totalmente la poesía de Antonio Machado, ya que lo ha disfrutado en más de una antología de poesía española traducida a partir de los 70. Pero creemos que el caso de Machado –igual que Aleixandre o Cernuda– no llevados al árabe hasta una fecha tardía, viene por las dificultades de entender su mundo poético y su toque filosófico. Por esta razón, las ideas estéticas y metafísicas de Machado como la filosofía de Unamuno, están presentes en más de un ensayo sobre el pensamiento español, escrito por intelectuales árabes. Podría añadir que el mundo árabe es influido notablemente por lo que viene de fuera de la zona, y en este caso Machado no ha sido traducido igual que Lorca o JRJ incluso en otras lenguas extranjeras de referencia para el traductor árabe.

Podemos considerar que el primer acercamiento serio a Machado y a su poesía en lengua árabe ha sido publicar una selección de su poesía en un libro en solitario a finales de los 70 en Irak, y que la traducción ha sido de un idioma indirecto, que es el inglés. Pero en esta década se publicaron muchos ensayos y traducciones de Machado en revistas culturales así como en suplementos semanales. Y por no salir de este punto, profesores de literatura española en sus facultades de Marruecos, Egipto, Líbano o Irak, han contribuido excelentemente en esta difusión.

Sin ir más lejos, la lectura tardía de Antonio Machado en el mundo árabe, cayó en las mismas parábolas y clichés que de la de otros poetas españoles como Lorca o JRJ. Ya que al leer las numerosas traducciones de su poesía y artículos, el ensayista busca siempre huellas árabes en su obra, así como influencias andalusíes. Sabemos que Antonio Machado ha sido como sus colegas de la generación de 1898, influido por el romanticismo poético andalusí y sus lecturas de Las mil y una noches, además de que han leído profundamente los ensayos como las traducciones de Pidal y el gran arabista García Gómez. Pero circunscribir la poesía de Machado a este tema nos deja lejos de comprender el verdadero mundo experimental presente en su obra.

Este acercamiento erróneo a la poesía de Machado, viene de su singular trayectoria vital y de sus dificultades para una buena traducción y estudiarle profundamente por los hispanistas árabes. Con la misma razón, no encontramos ninguna traducción suficiente de la poesía del dificilísimo Vicente Aleixandre, el otro Nobel español, hasta el año 2003.

   Mi interés por Antonio Machado no es mayor que el de cualquier otro hispanista: llevar los mejores poetas del panorama literario peninsular a mi lengua árabe. Desde la primera antología que traduje y preparé en lengua árabe, está incluido con cinco poemas, y publicada en Damasco. Otra segunda que aborda un siglo entero de la poesía española moderna (S.XX), que se publicó en Túnez, en una edición bilingüe. Y una Tercera que se publicó este año 2019 en el Cairo bajo un título común: Así es la rosa (siglo de poesía española 1898-1998). Sé que hoy en día tenemos, los hispanistas árabes, más posibilidades y capacidad para seleccionar y traducir la poesía española que antaño, pasando por el Internet hasta las numerosas revistas especialistas o editoriales interesadas en este género literario. Por este motivo, Publiqué hasta hoy en día 2 libros de la poesía de Machado con un estudio introductorio, el primero en el mundo árabe, donde tendrán la oportunidad de leer por primera vez una poesía casi completa, tomada de sus libros Galerías, Soledades, y en especial de Campos de Castilla, su obra mundialmente reconocida. Estos dos libros de poesía seleccionada y traducida de Machado son: Árbol caído en un camino blanco (Damasco-Siria 2010), y Viajero de ligero equipaje (Basora – Irak 2019).

   Mi enfoque está centrado especialmente en las circunstancias de la vida de Machado, sus amores, sus actitudes humanas, el sufrimiento y el dolor en su obra, su naturaleza y su magnitud, su exilio forzado y su muerte dramática no lejos de su amor eterno, España. Creo que Machado ha sido el símbolo del espíritu castellano en su búsqueda de lo profundo del ser humano, por eso ha estado siempre ligado, tanto en su literatura como en su vida, a su patria española, por eso ha rechazado huir de ella y permanece unido a sus raíces. Para terminar, me gustaría mencionar algunos poemas de Machado que son totalmente conocidos popularmente por el lector árabe, piezas como: “Retrato”, “Recuerdos”, “Caminos”, y sobre todo “Proverbios y cantares”, popularizados gracias a las versiones de Juan Manuel Serrat:

                                 Caminante, son tus huellas

                                 El camino, y nada más,          

                                 Caminante, no hay camino,

                                 Se hace camino al andar

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