Simbología e inferencias pragmáticas en la Pensión Atocha de Ahmed Al-Gamoun

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CONGRESO “LA FRONTERA LÍQUIDA”

Córdoba, 25-26 noviembre de 2019

Ponencia de Abderrahim Aarab

Universidad Mohammed I

La referencialidad lingüística es objeto de estudio de numerosos trabajos en la semiótica como en la lingüística. Antes, fueron diversas las corrientes que se interesaron por estudiar los complejos sistemas de significación en las lenguas naturales. No obstante, muchos de los postulados y propuestas acerca de la naturaleza del significado lingüístico se han desarrollado a la luz de la lingüística moderna, concretamente con los estudios pragmáticos sobre el lenguaje. Así, la teoría pragmática marcó un antes y un después en lo que se refiere al análisis de la función referencial del lenguaje y, especialmente, de la correlación signo-objeto, al considerar que los referentes lingüísticos no son hechos estables e invariables, que guardan una relación sistemática y unívoca con los objetos designados de la realidad.

Este planteamiento pragmático fue adoptado en muchos trabajos de semiótica, denominada comunicativa, para estudiar los diferentes aspectos ligados al significado lingüístico en el texto literario, desde una perspectiva totalmente diferente e innovadora. Estos trabajos conciben el lenguaje literario como presentación de una realidad sociocultural, a menudo, a través de un proceso de significación basado en símbolos e inferencias pragmáticas. Este es el caso del relato La Pensión Atocha del escritor Ahmed Al-Gamoun (2012), queconstituyen el objeto de estudio de esta conferencia. Precisamente, vamos a hablar de cómo, en este relato, el autor trata de una manera alegórica e implícita el tema de la interculturalidad y, concretamente, la relación Oriente/ Occidente a través de la función simbólica e inferencial de las expresiones lingüísticas.

El simbolismo lingüístico como planteamiento de la semiótica moderna tiene su origen en la pragmática. La principal aportación de la pragmática y la semiótica comunicativa a la Teoría de la Literatura contemporánea, aparte la consideración de las manifestaciones literarias como un producto básicamente cultural, es la consideración del texto literario, semánticamente, como un proceso inferencial. Este postulado se debe a los filósofos del lenguaje, como Carnap (1938), Austin (1962). Posteriormente, sería adoptado en el seno de la pragmática, que considera que el significado no es una propiedad inmanente de los términos lingüísticos, sino una propiedad que las expresiones adquieren cuando se utilizan en los actos comunicativos.

El concepto de inferencia supuso un punto de inflexión no solo en los estudios semánticos acerca de la referencialidad, sino también en toda la teoría lingüística moderna. Concretamente, gracias a teorías como los actos de habla indirectos de Searle (1969, 1979), las implicaturas conversacionales (Grice, 1975) o la relevancia de Sperber y Wilson (1986 ) asistimos a la aparición de la pragmática como nueva disciplina, fruto de la adopción de los nuevos planteamientos en torno al significado lingüístico.

Por otra parte, los semióticos contemporáneos, como Eco (1932), Todorov (1978) y Lotman (1996), abogan por lo que denominan una semiótica de la cultura o una semiótica de la comunicación, que considera los textos literarios como un reflejo de la realidad sociocultural, a través de un proceso de significación basado en la inferencia pragmática. Este es el caso del escritor Ahmed El-Gamoun, gran simbolista del lenguaje en lo que atañe no sólo a producción de significantes a través de procesos semióticos del mundo ficticio e imaginario, sino también a uso de diferentes signos lingüísticos en base a su función en procesos inferenciales. Hecho que  podemos comprobar en su tratamiento del tema de la relación Oriente/ Occidente en La Pensión Atocha (2012).

En este relatohay una palabra que constituye todo un símbolo de Oriente, que es la tetera y que adquiere un protagonismo total en torno a la cual el narrador teje su hilo temático y simbólico.

En el episodio de la aduana del puerto de Almería, la máquina de control pone la señal de alarma y grita ¡Moros en la costa! (La Pensión Atocha, 2012: 127). Entonces, se produce una reacción exagerada de los agentes de seguridad al sospechar que en la maleta del viajero-narrador hay algo sospechoso, que al final resulta ser una tetera. Esta reacción de los agentes de la máquina de control  provoca el temor y la perplejidad del dueño de la maleta, tal y como le cuenta el protagonista a la dueña de la pensión donde se hospedaba: (La Pensión Atocha, 2012: 127):

“-¡Quieto!- me recomendó uno- ¡manos arriba!”

Me condujeron a una sala donde había una señora, en traje de guardia, sentada frente a una pantalla. El otro agente me preguntó con tono y amonestador:

“-¿Qué tiene en el bolso?”

“-Ropa, cosas de afeitar”, pasta de dientes y una radio despertador”- contestó asustado. Me dio un empujón y me enseño algo en la pantalla que yo no llegué a descifrar por el miedo:

“-¿Qué es esto cojones?”

La señora que vio mi perplejidad me indicó algo, con la manilla de sus gafas, que parecía el cañón de un revólver.

“¡la tetera!”, contestó aterrado.

Este pasaje del relato La Pensión Atocha es toda una alusión al calvario de la inmigración ilegal o clandestina donde la tetera es este inmigrante moro o musulmán, que cruza el Estrecho en patera, provocando la alarma de las fuerzas de seguridad. Estas intervienen, muchas veces, con firmeza y asombro ante una situación eminentemente infrahumana.

Asimismo, esta tetera va enrollada en una toalla para no abollarse, pero resulta que al final le ha salido el pico o la nariz por culpa de las sacudidas de la dura travesía. Esta descripción del mal estado físico de este utensilio, pragmáticamente, envuelve toda una inferencia: las durísimas y lamentables condiciones de la travesía de las embarcaciones clandestinas y el estado crítico y desolador en que los inmigrantes musulmanes o moros clandestinos llegan a las costas de la Península. De igual modo, el desperfecto de la tetera es una alusión implícita a la frustración y al desengaño de los que cruzan el estrecho arriesgando sus vidas.

Ahora bien, esta tetera o este musulmán o moro no va a correr mejor suerte cuando entra en contacto con la sociedad de destino, sino que va a luchar y sufrir todo tipo de desengaños. Hecho que no se debe, solamente, al hecho de que su situación jurídica en la Península es ilegal, sino que va a ser rechazado por culpa de sus valores y su cultura, problema con que, en general, se enfrentan los inmigrantes musulmanes en Europa hoy en día.

Esta situación del rechazo del moro o musulmán debido al choque cultural lo comprobamos y vivimos en el episodio de la Pensióny durante la convivencia que tuvieron el narrador-moro y la dueña de este hostal y que desembocó en una relación que va más allá de la de un vendedor y su cliente. Este vínculo va formándose poco a poco y se caracteriza por ser un enlace, al mismo tiempo, de contradicciones: de amor y odio, de atracción y rechazo. No obstante, está relación entre el moro y la cristiana, es también de carácter circular y de interacción mutua, la misma que existe entre dos mundos opuestos pero interrelacionados: Oriente y Occidente, que son simbolizados y representados por estos dos personajes.

De esta manera, a través del diálogo que huésped y dueña entablan, el lector tiene acceso a una descripción impresionista muy profunda de la dueña de la Pensión, que demuestra lo importante que piensa de Oriente el otro mundo que está a la otra orilla (Occidente).

La escenificación de la relación Oriente/ Occidente en el relato la Pensión Atocha empieza con un choque cultural frontal, como podemos comprobar en estas palabras que la dueña del hostal dedica a su huésped musulmán: “La verdad es que los moros sois unos tontos, al no comer cerdo” (La Pensión Atocha, 2012: 125)  . Este choque cultural llega a su punto culminante cuando el moro saca la tetera y, al ver como el dorado líquido de la tetera fluía en el vaso, la dueña exclama: “¡Madre mía!- dijo atónita- ¿Cómo os atrevéis a beber tan caliente brebaje y con este calor? ¡Qué gente tan rara! (La Pensión Atocha, 2012: 126) .

Después, esta confrontación de principios y valores entre los dos protagonistas se tensa más cuando entra en la escena la botella de cerveza San Miguel, que la dueña saca de la nevera en señal de desafío a la tetera del moro. Con esto se mantiene un duelo entre tetera, té, vaso y San Miguel, copa y cerveza, en definitiva entre Oriente y Occidente . No obstante, a pesar de todas estas adversidades y escollos, la relación entre la dueña de la Pensión y su hospedado musulmán empieza a consolidarse y  llega a un feliz desenlace, cuando al final la tetera se hace amiga, esta vez, de la botella de vino Tío Pepe. Ambas posan juntas para una imagen tan emblemática como significativa por su gran simbología: es una inferencia, un alegato al entendimiento, a la convivencia pacífica y al derecho a la diversidad cultural. Así, lo que empieza con discordia y cisma acaba en concordia y entendimiento. Entendimiento al que están abocados los pueblos y las culturas, incluidas las de Oriente y Occidente.

Para concluir, podemos subrayar que la dimensión inferencial del lenguaje de Ahmed Al-Gamoun replantea un tema de actualidad, objeto de divergencia en el seno de la teoría lingüística moderna: la naturaleza de los procesos semánticos del lenguaje, ¿son extensionales o intensionales? Este tema constituye un objeto de estudio central de la lingüística y la semiótica contemporánea, que a diferencia del punto de vista tradicional, abogan por la consideración de las manifestaciones lingüísticas, incluidas las literarias, como procesos semánticos intensionales o inferenciales y  no extensionales y explícitos. Asimismo, podemos afirmar que el autor Ahmed Al-Gamoun, además de ser un gran especialista del tema intercultural, que él mismo representa, también  es un gran artífice del lenguaje simbólico e inferencial, a través del cual transmite fielmente la realidad sociocultural vista desde una óptica alegórica.

Bibliografía

Austin, J. L. (1962). How to do things with words. Oxford: The Clarendon Press. Trd. De Genaro, R. (1971). Palabras y acciones. Cómo hacer cosas con palabras. Buenos Aires: Paidós.

Carnap, R. (1938). “Foundations on Logic and Mathematics”. En Neurath, O., Carnap, R.  y Morris, Ch. (eds.). International Enciclopedia of Unified Science, vol. 1, pp. 139-214.

Lotman, Y. (1996). La semiosfera I. Semiotica de la cultura y del texto. Madrid: Catedra.

Searle, J.(1969). Speech Acts: An Essay in the Philosophy of Language. Trad. de Valdés Villanueva, L. M. (1990). Actos de habla. Madrid: Cátedra.

Sperber, D. y D. Wilson (1986). Relevance. Communication and Cognition. Oxford: Basil Blackwell.

Todorov , T. (1978). Symbolisme et interprétation. Paris: Editions Seuil. Trad. De  Lemoine, C. y M. Russoto (1992). Simbolismo e interpretación. Caracas: Monte Ávila Editores.

Fuente primaria

Ahmed El Gamoun(2012). “La pensión Atocha”. En C. Ricci. Letras Marruecas. Madrid: Ediciones del Otro.

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